Con las profundas trasformaciones que se anuncian, hay que tener en cuenta que los cambios en la base económica se reflejan en la superestructura.
Como Fidel nos enseñó, lo primero que hay que salvar es la cultura, entre otros elementos superestucturales no menos importantes.
Pero, no veo en la opinión de algunos, tareas encaminadas a ello. Como las trasformaciones son para los que logren adaptarse a ellas, no para una jubilada de 76 años a la cual no le quedan oxiones; por el camino que vamos pienso que hay quien ya está pensando en cabiarle la consigna a los pioneros; y en vez de: decir: ¨seremos con el Che¨; deberán decir: ´seremos como el Cangrejo¨; y en vez de pañoleta, que lleven al cuello una réplica de la cadena de oro de éste. Claro, al principio sólo será de cartón y habrá que enseñarle a los niños que deberán esforzarse para convertirla en oro, porque eso es ser de la élite, es lo máximo.
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